Macroeconomía
¿Por qué sube el IPC en Uruguay cuando baja en la región?
Un análisis de los factores internos que sostienen la inflación uruguaya mientras los países vecinos la reducen.
Durante el primer semestre de 2024, la inflación en Argentina y Brasil mostró señales de desaceleración, mientras que el IPC uruguayo se mantuvo por encima del rango meta del BCU. ¿Por qué divergen estos caminos? La respuesta no es simple, pero hay tres factores que se repiten en los datos del INE: el componente de servicios no transables, el precio de los alquileres indexados a la Unidad Indexada y el impacto rezagado de las tarifas de las empresas públicas. Cada uno de estos elementos responde a dinámicas internas que los ciclos de política monetaria regional no corrigen directamente. A diferencia del precio de los bienes importados, que sí converge con los mercados internacionales, el costo de un electricista, un contador o un apartamento en Pocitos depende casi exclusivamente del mercado local.
El BCU ha sostenido tasas de política monetaria relativamente altas desde 2022, pero los efectos sobre el segmento de servicios son más lentos y difusos que sobre el crédito o la demanda de bienes durables. A esto se suma que los contratos de arrendamiento en Uruguay ajustan periódicamente por UI, lo que introduce una inercia inflacionaria estructural: aunque la inflación general baje un mes, los alquileres de los meses siguientes ya están comprometidos con el índice anterior. Para las familias que destinan entre el 25 % y el 35 % de su ingreso al alquiler, esta mecánica erosiona el poder adquisitivo incluso cuando los titulares dicen que la inflación «está bajando». El seguimiento trimestral de estos componentes es, precisamente, uno de los ejes de cobertura que Oakjournalm mantiene desde su fundación.